sábado, 18 de mayo de 2024

Por las cosas que nunca se olvidan…

 El título prevé que vengo a escribir de un momento memorable y aprovechando la musa que tengo en este momento quiero dejar aquí lo que estoy sintiendo y tratar de poner en letras lo que sentí los pasados días en mi viaje  de ensueño. 

Hoy hace casi una semana que estaba contando las horas para montarme en mi vuelo a las 6 am y emprender a un destino por primera vez y de qué forma… Un viaje planificado casi en la espontaneidad, lejos de casa, 4 horas, suena poco, pero es lejos, no era un viaje típico de vacaciones, era una aventura a una vivencia desconocida, digo así, porque de corazón, no sabía que esperar… estaba ansiosa, nerviosa, preocupada, emocionada, todo a la vez. Pero fui y esto fue lo que pasó…

Llegué a mi destino, cuando vi quien me esperaba caí en la realidad de que si, estaba sucediendo, yo había llegado y no sabía que un mordisco de bizcocho de piña podría traer tanto significado, fue especial, muy especial, lo guardaron para mi, el destino conspiró para que así fuera, wow yo siempre digo que nada es casualidad, a veces hay eventos tan fortuitos que uno cree que alguien se toma la molestia de acomodar tu trayecto. Y qué bonito que así sea… El clima me acarició, como me gusta friito y todavía yo no podía creer que había tenido esta oportunidad de materializar ese sueño. 

Como toda comelona, debo decir que la comida Vietnamita es deliciosa, simple y perfecta para recibir una soñadora aventurera como yo, desde que llegué me sentí como aquella niña que veía edificios grandes, ardillas, tulipanes, casas de vecindarios bonitos, en películas y series americanas y de verdad que estaba explotando de emoción, creo que el brillo en mis ojos fue permanente, porque las experiencias tienen más sentido cuando las tienes con gente especial y ese fue el caso. 

Cuánta ilusión había en mi, cuántos sentimientos, me estaba desbordando porque no podía creer que fuera cierto… Paola la chamaca de Invivienda en la mejor de las compañías en un país nuevo, todavía esto explota mi mente y me supera. No lo creo. 

Aquí solo empezaba la aventura… Resumiré: las torres, los monumentos, la gente, los lagos, los tulipanes… ay los tulipanes, me tatuaré uno y todo 😅, las flores, los perritos paseando, los gatos en la ventana, el gato de la isla, la vista desde el barco, los jabones del mercado, los tomates con queso, el PUB, la cerveza roja, las ardillas, las fotos, las vistas, las bicicletas, el señor saboreando la cerveza, el candado con los mensajes: Por las cosas que nunca se olvidan y por un viaje inolvidable, las flores moradas, los medicamentos para mi gripe, el jabón exfoliante y el agua caliente, el: are you Brazilians?, la sorpresa de los legos, los huevos sunny side, las despedidas, las bienvenidas, los desayunos, la carne de cordero el vaporub, organizar maletas, deshacer maletas, el baklavah, el chocolate con caramelo salado, los cafés negros, el supermercado, la búsqueda del cherry blossom, los pajaritos cabezita azul, el sandwich de langosta, el café colado, el azúcar veneno, las interminables lavadas de manos y para terminar un bizcocho de piña tal como inició todo… Es demasiado… yo no merecía tanto… pero me pregunto y de verdad todo esto pasó? 

Cuando salía a mi gate que me coloque en fila donde ya todo termina, luego de despedirme y casi a mi turno de entrar, voltee a mirar y me encontré con unos ojos que me despedían a lo lejos acompañado de un adiós con las manos, me dije, wow, si fue verdad y luego de pasar todo el proceso de chequeo me senté justamente como estoy ahora que escribo esto, llorando como una Magdalena, sentía que algo mío se quedaba allí, es un sentimiento extraño, me hacía falta casa, pero estaba muy triste por irme, o tal vez no era triste, quién sabe… 

Dicen que donde fuiste feliz no deberías volver, pero porqué no? Será que tienen razón… tendré que volver algunas veces más para saberlo 😅

sábado, 10 de febrero de 2024

Amor, amor…

 Una romántica como yo siempre está pensando en amor y hoy leyendo la frase “me siento desnudo contigo” me quedo pensando en lo profundo que puede ser el amor, en lo vulnerables que somos cuando amamos. Ponemos en la mano de otro nuestras heridas, nuestros temores, esos rincones de nuestra alma que pocas veces visitamos, ni dejamos entrar a otros, porque obvio, no todo el mundo tendrá el tacto de entrar a esa zona de cristal y en lugar de cuartearla, la lustre, la haga florecer.

Y si, no encuentro una mejor descripción que estar desnudo frente al otro, pero no sin ropa, sino sin capas, sin escudos, sin armadura, pero el otro si, el otro tiene en sus manos la armadura que podría juzgar, hurgar para herir, echar limón en la herida… aún así entras al terreno porque confías y resulta que si, que sales ileso y sales mejor y te das cuenta que si, que es amor. 

El amor que aprendimos es condicionado a lo que conocemos como bueno, es largo entrar en ese detalle, espero darme a entender. Pero te imaginas un amor que conozca tu oscuridad, tu vulnerabilidad, tu pecado y te elija todavía? Un amor que entró a tu espacio de cristal, lo conoció, lo comprendió y simplemente lo recibió con un -estamos juntos en esto-, -todo esto te hizo perfecto para mí-, un amor incondicional, que sólo te ama por lo que eres, te comprende por lo que fuiste y no puede esperar estar contigo para ver juntos lo que serás. Obvio que un amor así, merece y saca lo mejor de uno 💟

Paola.-

miércoles, 24 de mayo de 2023

Todo es relativo

 Dice una canción de mi admirado Enrique Bunbury que “lo que es normal para la araña es el puto caos para la mosca” y cuanta razón en esta frase. 

Hoy tomé una fotografia desde mi ventana que me hizo ver como la perspectiva desde donde veas las situaciones, las personas y los momentos puede cambiar totalmente tu opinión al respecto. En la foto vi un cielo azul tapado por una espesa nube negra, si mirara el cielo desde abajo solo vería lo nublado o posiblemente si lo veo desde otra ubicación tendría acceso a ver solo el cielo azul y lo nublado lo veria lejos.. Así mismo es todo. 

El trabajo más importante que podemos hacer como humanos es entender que tenemos juicios que vienen dados desde la situación en la que estás ubicado y que no necesariamente esto es absoluto. ¿Por qué no es absoluto? Por que no es lo mismo mirar un pan con hambre que con la panza llena, por ende resulta muy fácil juzgar las decisiones o aptitudes de los demás desde mi ventana, sin saber si el otro esta debajo de la nube o si sólo alcanza a ver lo nublado, o tal vez le da miedo esa nube negra, que yo, desde mi ventana la veo que va a pasar y tengo la posibilidad de ver el cielo azul detrás de ella. 

Era el mismo cielo, la nube estaba en el mismo sitio, pero créeme, no todos la apreciamos igual. Te comparto la maravillosa imagen que me puso a pensar un poquito hoy 24 de mayo de 2023 en medio de muucha lluvia. 

Paola. 

lunes, 20 de febrero de 2023

Perdonar(se)

 Perdonar, cualidad de grandes, porque no es fácil perdonar, es la expresión de amor más grande, ponerse en el lugar del otro, aceptar que no es perfecto, que se equivocó al herirte y continuar sin rencores, suena lindo, ¿no?

Pero no es fácil, aún cuando tienes la mejor intención de hacerlo, cuesta dejar el ego, el dolor, el orgullo y decir, te perdono, pero cuando uno lo logra quien deja el peso de lado es uno mismo porque no cargas con un sentimiento que te ha provocado alguien más sin querer o queriendo pero sin querer herirte (trabalenguas, pero creo que se entiende). 

Lo que no es nada fácil es perdonarse uno mismo, eso si que es una tarea complicada. Cuando te miras al espejo y te odias a ti mismo por las decisiones que tomaste que te llevaron donde estás y te dices: ¿Por qué? Pero aquí es difícil porque no hay a quien culpar, porque el único culpable eres tú. No está el aliciente de: me fallaron, más bien está la puñalada del: me fallé. 

Pero siendo humanos y es lo que busco escribiendo esto, fallar a nosotros mismos también es parte de este trayecto y la razón es simple, somos entes en constante cambio, yo misma veo a la Paola de hace 7 años atrás y la de hoy y no se conocen, no son las mismas, ni si quiera tienen las mismas convicciones y ya no buscan lo mismo en la vida, entonces, ¿Por qué me culpo por mi pasado? ¿No sería más fácil perdonarme? Uno acciona con las herramientas que tiene al momento y si podemos tratar de entender a los demás cuando nos fallan, porqué no hacemos lo propio con nosotros mismos que también somos humanos.

Hoy haré la tarea de mirarme al espejo y decirme: vieja estás haciendo lo mejor que puedes, hiciste lo mejor que pudiste y tú no eres víctima de tus decisiones pasadas, eres todo lo que eres hoy gracias a esos errores y aciertos. 

Paola.~

viernes, 30 de diciembre de 2022

Viva la vida

 Hoy es el último día del 2022 y como toda nostálgica que soy, obvio quiero escribir… 

Hago un resumen de mi año y ¡wow! Cuántas cosas han cambiado en mi vida, es increíble lo mucho que uno puede cambiar cuando toma decisiones y cuando trabaja en serio en cumplirse a uno mismo. Empecé enero 2022 con mucha tristeza, con una sensación de pérdida que dolió en el pecho como una quemadura de tercer grado, con ansiedad por tantas cosas por las que había luchado y no llegaban y con la mente a mil. 

De una manera que parecía sobrenatural las cosas fueron tomando forma, conseguí esa anhelada promoción por la que llevaba años trabajando lo cual me permitió empezar a trabajar en mí como siempre lo había querido, inicié el gym y a mejorar mis hábitos alimenticios y hoy siento que ya esto es parte de mi vida y puedo dar fe de lo bien que me siento, no solo física sino también mentalmente. Incluí en mis rutinas hacer un poquito de turismo interno y me di cuenta lo mucho que me llena el alma desconectarme de la ciudad y esto vino acompañado de conocer personas maravillosas. 

Por si fuera poco he tenido unos días de navidad demasiado maravillosos, donde he saboreado la compañía y archivado en mi mente cada segundo compartido con los míos, con la gente que amo y qué dicha tener esa oportunidad aunque sea corto el tiempo. He visto a mis abuelos mejorar su salud que empezó el año deteriorada y digo wow, ¡estos viejos son fuertes carajo! 

Ya para terminar porque si sigo… escribo un libro mejor je je je, que fortuna tener un hijo con un corazón tan noble, tan educado y tan humano, que orgullo siento por ti mi adorado Hugo Daniel, mi fortuna más valiosa. 

Claro que en mis adentros hay temas no resueltos, temas que sólo yo sé, temas que me quitan el sueño y temas que me duelen porque son más complejos de lo que parecen y duelen tanto en el alma que quema, porque creo que no dependen de mi y eso me vuelve impotente ante ellos, el futuro es incierto (esta frase me toca de una manera muy profunda) y yo sigo aquí librando mis batallas, pero con el alma rebosada de agradecimiento por esta vida, por todo lo bueno y la dicha de la salud. No merezco tanto, sólo lo recibo con humildad y gratitud. 

Paola.-








 

jueves, 28 de julio de 2022

Saudade

 Hay días en los que viene un recuerdo a meterse en mi alma y sale por mis ojos en forma de lágrimas pero a su vez me siento feliz de haber estado ahí y añoro ese momento que sé, no se volverá a repetir… Suena loco, no? 

Pero sí, mi fiel amiga la nostalgia viene a cada rato a recordarme el valor de los buenos momentos y de lo importante que es estar y disfrutarlos y vivirlos. No sólo subir una foto al insta, sino vivirlos. 

Recuerdo un 24 de diciembre por ahí por 1999, creo, en la mesa de la casa de abuela Luisa, todos los nietos y tíos juntos, mi abuela nos daba una “copita” tipo shot de vino dulce a lo nietos, esa ternura de esperar todo un año para sentirnos adultos porque bebimos vino, ja ja ja, qué lindo ese día, lo guardo en mi corazón y cuando veo las fotos entiendo por qué, todo el mundo genuinamente feliz disfrutando de esa bella velada en casa de los viejos. 

Recuerdo las tardes en casa de mis abuelos todos jugando, haciendo las tareas juntos y ¡Hasta su dormidita había que dar! Wow! Qué cierto aquello de que el tiempo no espera a nadie, ya tengo 30 y todo eso parece que fue ayer cuando yo era una niña así como mi Daniel.

A veces miro fotos, tengo conversaciones con personas que coincidimos en otras etapas pasadas y vemos lo mucho que hemos avanzado y de verdad que me siento muy feliz y plena en la etapa de vida en que me encuentro, pero si pudiera volver a ese 24 de diciembre o esos viernes en el Politécnico Simón Orozco que hacíamos meriendas compartidas o nos íbamos a los viajes en la cueva o a mis tardes en la UASD hablando pleplas y haciendo planes para lo que es el hoy, habría estado más presente, habría saboreado más el momento, habría sido más cautelosa al escuchar y al archivar en mi mente las risas. 

Pero ser nostálgico y sentimental te hace entender lo que he leído por ahí muchas veces, que tardas toda una vida para entender qué es lo verdaderamente importante y cuando ya lo entiendes tal vez sea tarde. 

Me he comprometido conmigo a vivir más el momento, a escuchar y a mega-saborear las vivencias y a mi gente, porque la Paola que escribió esto, tan pronto como culmine estas líneas ya no será la misma que cuando inició a escribir, y así es que funciona esto. 

Paola.~

martes, 29 de marzo de 2022

Momentos

 ¡Qué bonito lo bonito! 

Así como la vida tiene momentos difíciles, los momentos que llenan el alma son como una caricia para el espíritu, acabo de volver de un fin de semana espectacular y no quiero dejar de escribirlo para revivirlo mientras redacto y cada vez que lo lea. 

Acampar, una idea adolescente para mi, pero cae bien de cuando en cuando escapar de la edad y sentir esas emociones, je je je, bueno me fui de camping a Playa el Valle, Samaná y que sensación tan chévere coincidir con un grupo que sientes que lo conoces, que compartimos sentimientos íntimos en una fogata a la luz de las estrellas, nos reímos, emborrachamos juntos, nos abrazamos y fuimos al baño juntas como si éramos amigas de toda la vida, que lindo es darse cuenta que la humanidad si vale la pena.

Mi aventura no terminó ahí, luego a dormir en la arena, si, en la arena, sin “colchita”, en la arena, que te despierten cuatro cachorros a besos caninos y pasar la noche entre durmiendo y despertando a reírse de nada y de todo. Una noche espectacular.

Estoy como dicen, no me cambio por nadie, cuando uno se roza de gente positiva y hermosa por dentro, es verdad que la energía se contagia y cosas bellas como este fin de semana suceden. 

Ojalá y si alguien lea esto, pueda sentir mediante las palabras un poquito de lo que yo sentí con la piel y el espíritu, por muchos fines de semanas así, para ti y para mi.

Paola.

Por las cosas que nunca se olvidan…

 El título prevé que vengo a escribir de un momento memorable y aprovechando la musa que tengo en este momento quiero dejar aquí lo que esto...