El título prevé que vengo a escribir de un momento memorable y aprovechando la musa que tengo en este momento quiero dejar aquí lo que estoy sintiendo y tratar de poner en letras lo que sentí los pasados días en mi viaje de ensueño.
Hoy hace casi una semana que estaba contando las horas para montarme en mi vuelo a las 6 am y emprender a un destino por primera vez y de qué forma… Un viaje planificado casi en la espontaneidad, lejos de casa, 4 horas, suena poco, pero es lejos, no era un viaje típico de vacaciones, era una aventura a una vivencia desconocida, digo así, porque de corazón, no sabía que esperar… estaba ansiosa, nerviosa, preocupada, emocionada, todo a la vez. Pero fui y esto fue lo que pasó…
Llegué a mi destino, cuando vi quien me esperaba caí en la realidad de que si, estaba sucediendo, yo había llegado y no sabía que un mordisco de bizcocho de piña podría traer tanto significado, fue especial, muy especial, lo guardaron para mi, el destino conspiró para que así fuera, wow yo siempre digo que nada es casualidad, a veces hay eventos tan fortuitos que uno cree que alguien se toma la molestia de acomodar tu trayecto. Y qué bonito que así sea… El clima me acarició, como me gusta friito y todavía yo no podía creer que había tenido esta oportunidad de materializar ese sueño.
Como toda comelona, debo decir que la comida Vietnamita es deliciosa, simple y perfecta para recibir una soñadora aventurera como yo, desde que llegué me sentí como aquella niña que veía edificios grandes, ardillas, tulipanes, casas de vecindarios bonitos, en películas y series americanas y de verdad que estaba explotando de emoción, creo que el brillo en mis ojos fue permanente, porque las experiencias tienen más sentido cuando las tienes con gente especial y ese fue el caso.
Cuánta ilusión había en mi, cuántos sentimientos, me estaba desbordando porque no podía creer que fuera cierto… Paola la chamaca de Invivienda en la mejor de las compañías en un país nuevo, todavía esto explota mi mente y me supera. No lo creo.
Aquí solo empezaba la aventura… Resumiré: las torres, los monumentos, la gente, los lagos, los tulipanes… ay los tulipanes, me tatuaré uno y todo 😅, las flores, los perritos paseando, los gatos en la ventana, el gato de la isla, la vista desde el barco, los jabones del mercado, los tomates con queso, el PUB, la cerveza roja, las ardillas, las fotos, las vistas, las bicicletas, el señor saboreando la cerveza, el candado con los mensajes: Por las cosas que nunca se olvidan y por un viaje inolvidable, las flores moradas, los medicamentos para mi gripe, el jabón exfoliante y el agua caliente, el: are you Brazilians?, la sorpresa de los legos, los huevos sunny side, las despedidas, las bienvenidas, los desayunos, la carne de cordero el vaporub, organizar maletas, deshacer maletas, el baklavah, el chocolate con caramelo salado, los cafés negros, el supermercado, la búsqueda del cherry blossom, los pajaritos cabezita azul, el sandwich de langosta, el café colado, el azúcar veneno, las interminables lavadas de manos y para terminar un bizcocho de piña tal como inició todo… Es demasiado… yo no merecía tanto… pero me pregunto y de verdad todo esto pasó?
Cuando salía a mi gate que me coloque en fila donde ya todo termina, luego de despedirme y casi a mi turno de entrar, voltee a mirar y me encontré con unos ojos que me despedían a lo lejos acompañado de un adiós con las manos, me dije, wow, si fue verdad y luego de pasar todo el proceso de chequeo me senté justamente como estoy ahora que escribo esto, llorando como una Magdalena, sentía que algo mío se quedaba allí, es un sentimiento extraño, me hacía falta casa, pero estaba muy triste por irme, o tal vez no era triste, quién sabe…
Dicen que donde fuiste feliz no deberías volver, pero porqué no? Será que tienen razón… tendré que volver algunas veces más para saberlo 😅
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