Hay días en los que viene un recuerdo a meterse en mi alma y sale por mis ojos en forma de lágrimas pero a su vez me siento feliz de haber estado ahí y añoro ese momento que sé, no se volverá a repetir… Suena loco, no?
Pero sí, mi fiel amiga la nostalgia viene a cada rato a recordarme el valor de los buenos momentos y de lo importante que es estar y disfrutarlos y vivirlos. No sólo subir una foto al insta, sino vivirlos.
Recuerdo un 24 de diciembre por ahí por 1999, creo, en la mesa de la casa de abuela Luisa, todos los nietos y tíos juntos, mi abuela nos daba una “copita” tipo shot de vino dulce a lo nietos, esa ternura de esperar todo un año para sentirnos adultos porque bebimos vino, ja ja ja, qué lindo ese día, lo guardo en mi corazón y cuando veo las fotos entiendo por qué, todo el mundo genuinamente feliz disfrutando de esa bella velada en casa de los viejos.
Recuerdo las tardes en casa de mis abuelos todos jugando, haciendo las tareas juntos y ¡Hasta su dormidita había que dar! Wow! Qué cierto aquello de que el tiempo no espera a nadie, ya tengo 30 y todo eso parece que fue ayer cuando yo era una niña así como mi Daniel.
A veces miro fotos, tengo conversaciones con personas que coincidimos en otras etapas pasadas y vemos lo mucho que hemos avanzado y de verdad que me siento muy feliz y plena en la etapa de vida en que me encuentro, pero si pudiera volver a ese 24 de diciembre o esos viernes en el Politécnico Simón Orozco que hacíamos meriendas compartidas o nos íbamos a los viajes en la cueva o a mis tardes en la UASD hablando pleplas y haciendo planes para lo que es el hoy, habría estado más presente, habría saboreado más el momento, habría sido más cautelosa al escuchar y al archivar en mi mente las risas.
Pero ser nostálgico y sentimental te hace entender lo que he leído por ahí muchas veces, que tardas toda una vida para entender qué es lo verdaderamente importante y cuando ya lo entiendes tal vez sea tarde.
Me he comprometido conmigo a vivir más el momento, a escuchar y a mega-saborear las vivencias y a mi gente, porque la Paola que escribió esto, tan pronto como culmine estas líneas ya no será la misma que cuando inició a escribir, y así es que funciona esto.
Paola.~